El oído afinado. Ósip Mandelstam.

El oído afinado dirige la vela sensitiva,

La mirada dilatada se despobla

Y un coro enmudecido de pájaros nocturnos

Atraviesa el silencio.

Yo soy tan pobre como la naturaleza

Y tan simple como el firmamento,

Y mi libertad es tan quimérica

Como el canto de los pájaros nocturnos.

Yo veo al mes inanimado

Y al cielo más muerto que el lienzo;

Y acepto del vacío

¡Su mundo enfermo y extraño!

* Ósip Mandelstam (1891-1938) Nace en Varsovia, Polonia. Poeta.

** Gustav Klimt. The Park. 1910.

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Fragmento del camarada Leszek Kolakowski

Hay personas que se consideran felices porque tienen éxito, disfrutan de dinero y salud, no les falta nada, gozan de respeto (o el temor) de sus vecinos. Esas personas podrían creer que sus vidas son la felicidad, pero eso no es más que autoengaño e incluso ellos, periódicamente al menos se dan cuenta de la verdad y la verdad es que son un fracaso igual que el resto de nosotros…

Compartido, desde Varsovia, por el camarada Pablo Jara.

 

 

David Teniers en Joven – “Hombre rico que está siendo llevado al infierno” (h. 1647, óleo sobre tabla, 48 x 69 cm, National Gallery, Londres.