María José. (Ejercicio). Fernando Escobar.

¡Y, ah! como te amaba, virgen injuriada,

corazón marginado, ablandado por honesto,

mi niña inquieta, mi niña hermosa

en tus labios nazco y ardo, ardo y muero.

Tú, una dicha enteramente proclamada,

una pasión dañosa de un Dios enfermo,

tú, vida amor y gloria

dime como vuelo.

 

Fernando Escobar.

*Retrato de Helene * Gustav Klimt.