Sin título. Pablo Jara.

Llegué

Estabas tirada

El supuesto maquillaje te hacía irreconocible

Manchas negras de tus ojos a tu boca

Hablé fuerte

Pensé que dormías

Me acerqué

Veías un punto que no reconocí

No supe si me escuchaste

En tu puño se veía una fotografía arrugada

Detonante o apaciguamiento

No tenía idea

No existe comunicación entre un vivo y un ausente

Con los muertos la conexión aún existe.

Negué la idea de ser yo la causa de ese aislamiento, algo tan insignificante como mi ser.

Decidí irme.

Pablo Jara.

*Pintura de Serge Marshennikov.

Sin título. Melina Aldana.

El despojo de lo burdo me conduce siempre a la sencillez del pensamiento.

A manera de que quito de aquí y de allá se desenredan las marañas y sumando fuerzas, queda lo más honesto lo que da paz y no siempre es felicidad.

Grito mis miedos a las montañas y me guardo en las que se produce un eco. Me gusta pensar que hay espacios libres de indolencia y sé que el amor es la cura de todos los males.

 

Melina Alejandra González Aldana

*Peter Mitchev.

Sin título. Melina Aldana.

La primera vez que me casé contigo mostraste 10 maneras diferentes de como amarte.
La segunda vez que nos casamos  te mostraste desnudo y vi 100 maneras para no amarte más.
Mi elección fue escribir cada una de tus arrugas hasta que alguno de los dos se enamore de la muerte.
Mientras ese momento llega, disfrutaré tus manos tan simétricas  que me dan calor en momentos de tempestad.
También me escarificaré al corazón cada historia, porque ya no queda espacio en la memoria.
Gracias por regalarme esa templanza heredada a la primera de nuestras hijas y gracias por darle esa forma craneal tan peculiar y sobre todo el gusto musical a la segunda hija.
Sé lo que es no despertar junto a ti,  creo que jamás me gustaría sentir ese vacío, el destino nos favorece amor mío, sigamos gozando.

 

Melina Alejandra González Aldana.

*Anónimo pompeyano – “Terentius Neo y su esposa” (50-79 d.C, pintura al fresco, 65 x 58 cm, Museo Arqueológico Nacional de Nápoles).