Hacia la tenebrosidad. Víctor Ávila

El gesto del ardid

es un nimio guiño

que en las penumbras

zurce los ojos idos

a los bellos quinqués

de otras flamas bravas;

más soberbias y oses,

otras serenas, fatuas,

que otorgan sin más

la propia potestad

de quien las domina

al odiar.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

*René Magritte – “El retrato” (1935. óleo sobre lienzo, 73 x 50 cm, MOMA, Nueva York).

Cuando leo. Víctor Ávila.

Cuando leo, no pienso, eso llega después, con calma, paso a paso. Leo palabra por palabra y se profanan algunas imágenes que daba ya por concebidas y que ahora son otras. Las oraciones crean los tejidos de cualquier ambiente. Luego están las comas, como suspiros siempre han sido, el aliento del texto mientras lo leo. Leer no es un quehacer intelectual, es la faena de entrar a otros pensamientos bajo el manto de ser invitados, no hay que cerrar la puerta, otros más llegarán, quizá abrir las ventanas. Leer es el mayor edicto de nuestro lenguaje sobre la vida humana y sus percepciones. Cuando leo, dejo atrás quien era para ser primicia de una empatía breve, tan breve como un relato, un poema o una novela.

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

* René Magritte – “Hombre con periódico” (1928, óleo sobre lienzo, 115 x 89 cm, Tate Modern, Londres).