Huida. Víctor Ávila.

Tan infame como tu galopante sonrisa

voy pronto con la maleta revestida

no admito que tu amor sea intermitente.

 

Que los detalles causen sus memorias

de tus pecosas piernas educándome

de tus órbitas rosadas perturbándome

de tus dedos dentro de mí hasta el final.

 

Y que no me he confiado de las mujeres

me fié en lo masculino que escondían

bendito huracán que envolvía mi pudor.

 

Que me amparaba de tu equilibrio

de la cuerda floja, que se afloja

mientras tú te acaricias sobre mis libros

mientras tú te acaricias sobre mi ausencia.

 

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

*  Rembrandt Harmenszoon van Rijn. The Prophetess Anna. 1631.

Residuos Peligrosos. Pablo Jara.

Me preguntó mi abuela qué me gustaría que hicieran con mis zapatos cuando muriera.

¿Te preocupa eso abuela, tus ropas?  Con risa burlona dijo para nada, a mi edad eso no me quita el sueño, Ya nada lo hace, te lo pregunto, ¿has pensado en ello?

Nunca abuela.

Al final es lo de menos hijo, terminarán en otros pies que los andarán, pero pensando en ello, estarás más cerca de asumirlo y disfrutarlo, de acabarte tus zapatos.

Ahora que ella no está ya lo decidí.

Pablo Jara.

**Rembrandt – “El rapto de Ganimedes” (1635, óleo sobre lienzo, 171 x 130 cm, Gemäldegalerie, Dresde).