Y entonces. Cecilia Ávila.

Y vuelven todos nuestros amantes

y ahora te entiendo

cierras los ojos

y besas sus dedos

besan mi cuello

sudor y calor.

 

Cecilia Ávila Velázquez.

*Hermafrodito durmiendo. Gian Lorenzo Bernini.

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La creación. Víctor Ávila

Guardarme en tu vientre

es lo más sereno

que puedo ser.

 

A Melina Aldana.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* John Everett Millais. The Ornithologist.

Encuentro con las hormigas. Víctor Ávila.

Vimos unas hormigas con alas,

eran grandes, rojas

y estaban mojadas.

Es la lluvia quien las trajo.

Mi hija las ve encumbrar

mis manos.

Toda la lluvia sobre ellas.

Toda la lluvia

sobre los hombros

de mi hija.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* John Constable – Weymouth Bay. 1816.

María José. (Ejercicio). Fernando Escobar.

¡Y, ah! como te amaba, virgen injuriada,

corazón marginado, ablandado por honesto,

mi niña inquieta, mi niña hermosa

en tus labios nazco y ardo, ardo y muero.

Tú, una dicha enteramente proclamada,

una pasión dañosa de un Dios enfermo,

tú, vida amor y gloria

dime como vuelo.

 

Fernando Escobar.

*Retrato de Helene * Gustav Klimt.

En el tímpano los témpanos. Víctor Ávila.

Sugeríamos que el oído

fuera el tacto,

que al perjudicarnos,

escucháramos el cosquilleo

 del manoseo de una ofensa,

 que al sentir sus asperezas,

será atenderlo, o no resolverlo,

será ignorarlo o no callarlo,

los silencios siendo las excusas

que nadie oye, que nadie injuria

pues estamos lejos, allá con el eco,

que nos soba, soba y soba.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* Louis Aston Knigth por allá de 1880.