Amantes en la cocina. Víctor Ávila.

Con extrañeza

lo besaba en la cocina

¡Qué cruel me sabía;

a pescado y a saliva!

 

Al intuir el engaño

en la cara lo abofeteé

y hasta entonces puede ver

unas escamas  de sus labios caer.

 

Al ver al aturdido pez,

al que atarantaba mi amado

con su pesada mano,

mi disculpa en breve se escuchó:

 

¡perdóname querido,

me supiste

a otro cocido!

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

* Sebastian Münster’s 16th-century chart of sea monsters.