El Gato. Melina Aldana.

Si fuera coleccionista recolectaría las sonrisas más blancas y perfectas que pudiera, las usaría de espejo y alimentaría mis ojos con mi reflejo. Me convertiría en luna por una vez. Todas las noches viene un gato percudido a visitarme, sé que no le agrado, está aquí por el alimento que le dejo, los gatos no se dejan amar por cualquiera, en especial este, no me permite tocarlo, es arisco y muy flaco, la humanidad lo ha convertido en lo que es, como a mí, y a todos. Fuera de mi casa hay un enredadera verde y lamosa, ahí duerme el gato escondido a las horas pico de la ciudad. Mi madre recrimina este acto, me dice que los gatos son del diablo y pienso que es más diablo quien no sabe dar amor.

El gato maúlla, no me habla para que lo alimente, esto es distinto, es un gemido de dolor, descubro que es gata y que se está apareando, salgo y como puedo asusto al gato macho que le acaba de desgarrar la vagina. La gata en agradecimiento me dijo que habría un augurio para mí, susurró un mensaje en mi ventana: -prepárate dulce niña porque esta noche perderás lo que cuidas en tu vientre, te dolerá tanto que no pararás de llorar por dos días, dolerá como lo que nunca te ha dolido en la vida, el dolor siempre estará y tendrás que acostumbrarte hasta el final de tus días. Confía sólo en aquellos que se pondrán en tu lugar por 5 segundos, como tú lo has hecho por mí.-

 

Melina Alejandra González Aldana

* Favola. Gustav Klimt.

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La creación. Víctor Ávila

Guardarme en tu vientre

es lo más sereno

que puedo ser.

 

A Melina Aldana.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* John Everett Millais. The Ornithologist.

Envidia I. Melina Aldana

El apego, es mi pesar, vivir mis sueños me ha enemistado con los que me rodean, la envidia es un sentimiento natural imposible direccionar que nos muestra que tan inferiores nos sentimos, he intentado repeler éstos actos, las palabras hirientes, la sátira planificada, pero en el segundo respiro me estalla el corazón y duele. Aún me siento humana y por lo tanto conservo las esperanzas.

Es difícil guardar distancia, no sé si lo justifico con lo cuantificable del tiempo o finalmente es mi  temor a la transcendencia.

 

Melina Alejandra González Aldana

*Lithographie d’après Louis Boulanger.

Purgatorio. Melina Aldana.

Para los que elegimos vivir aquí la compasión es algo difícil de homologar. Hay individuos de corazón puro y de memoria selectiva que parten rápido de este lugar, pienso que deberían meditar, su ligereza al pensar hace que no se percaten que traen una cadena, nunca serán libres en su totalidad. Por otra parte también hay pusilánimes, escorias sociales, lo peor de lo peor, gente que jamás sabrá de compasión y que va por ahí mermando, succionando lo que puede de otros, como sanguijuelas, se creen astutos, pero aquí nadie puede esconderse, todos llevamos una mancha negra de diferente tamaño, sus presencias son fugaces y se disuelven como cenizas. Nosotros preferimos estar en centro y a la mitad de todo, por eso nos quedamos aquí para siempre, donde existe la justicia y la expiación.

 

Melina Alejandra González Aldana

* Two Million Wondrous Nature Illustrations.

 

La jaula de terciopelo. Melina Aldana.

Construí un refugio aterciopelado de soledad ante previo ataque tiránico sin razón proveniente de los que se creen leerme como la palma de su mano. Hoy mi conciencia está limpia. Se te ha ocurrido que últimamente hay más días malos que buenos, y sabes que hay luchas que pelear y otras que no, intangibles enemigos a los que no puedes ni tocar. Conforta ver la vida transparente real, visceral, viva… saber que el tiempo da treguas de paz y que los ciclos siempre cierran, saber que la tristeza y los fracasos vienen de visita dejando semillas que alimentarán a otros de ellos. Por hoy solo los abrazos de mi abuela podrán darme algo de paz.

 

Melina Alejandra González Aldana

* Boy with Bird, Peter Paul Rubens. 1616

La mudez de los días. IV. Víctor Ávila.

La mudez de los días

 

IV

En tus tobillos

las olas de mis llantos

te encallan hoy.

 

A Melina A. González Aldana.

 

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* The Seabirds’ Domain 1902. Peter Graham.

**Poema del libro “La mudez de los días”. 2012.

 

Sin título. Melina Aldana.

El despojo de lo burdo me conduce siempre a la sencillez del pensamiento.

A manera de que quito de aquí y de allá se desenredan las marañas y sumando fuerzas, queda lo más honesto lo que da paz y no siempre es felicidad.

Grito mis miedos a las montañas y me guardo en las que se produce un eco. Me gusta pensar que hay espacios libres de indolencia y sé que el amor es la cura de todos los males.

 

Melina Alejandra González Aldana

*Peter Mitchev.