Tuve un sueño. Jocelyn.

Tuve un sueño, uno extraño, de esos que no le encuentras sentido.

Me encontraba varada en algún sitio, todo a mí alrededor era borroso, pero había un sonido tan claro como el agua. Pájaros, una parvada entera, su trino llenaba el lugar, pero a medida que prestaba atención al sonido me daba cuenta de que no eran aves, era una caterva gritando exasperadamente, como sufriendo por algo, pero al segundo, escuchaba a las aves de nuevo y podía distinguir su canto; una gaviota sobresalía de todos esos cantos como inspirando calma.

 

Jocelyn.

*A Landscape with Birds. Roelant Savery. 1639

A Emilio López. Jocelyn.

Dejaba a la vista humana algunos fragmentos de su cuerpo que a su vez dejaba jugar a mi mente, me alejaba de la realidad continúa haciéndome regresar a esos instantes donde ni una sola prenda acompañaba su cuerpo.

 

Jocelyn.

* Setsuko Migishi 1905 – 1999

Apuntes sobre una experiencia. Jocelyn.

Fue un poco delirante estar en medio de esas cuatro paredes con ese par de hombres, aunque por ambos sentía una breve atracción sexual dentro de la habitación se respiraba algo más que inquietud de probar algo diferente con otras personas.

Éramos nuevos en el campo, yo aún más pues ni siquiera tenía la noción de que hacer, o como actuar, esperaba que ellos me guiaran, que ellos me provocaran el placer y suponía que las poses se darían solas, sin embargo, hay algo de lo cual no me percaté, pues en mi persona soy más dada a dar que a recibir o pedir, estaba más concentrada en hacer que ambos tuvieran sus momentos de placer, que por más de un momento, me olvidé de mí. No me malinterpreten, claro que lo disfruté, pero pudo ser mejor y para haber sido mi primer trío no estuvo mal.

Durante el acto pudimos percatarnos de la experiencia de cada uno de los integrantes, por mi parte lo que les puedo presumir es que si, efectivamente, me provoca placer dar blow job, me gusta jugar, saborear, jalar… así mismo, el hecho de pensar en hacerlo, me hace sentir un cosquilleo entre las piernas.

 

Jocelyn.

*Torii Kotondo.

Lirismo y Estro. Jocelyn.

Sobre gustos no hay nada escrito. Todo ser tiene un patrón ante las preferencias por otros individuos. Este chico en verdad que su lirismo era incuestionable pues con verlo se en estro, tenía dote de la belleza ficticia, todo por fuera era maravilloso, el timbre de su voz, su sonrisa, pero Dios, era un total idiota intelectualmente, o al menos eso era lo que se decía de él.

No creo siquiera que prestase algo de atención hacia mí, pero no me importaba pues no me atraía más que de manera superficial.

Jocelyn.

*Jean Pierre Cassigneul.

Periodo efímero. Jocelyn

¿Qué hay de malo en percibir el físico humano como algo maravilloso? Por optar en ver primero la sonrisa o los ojos de una persona antes de conocerla y darse cuenta si en verdad es benévolo o no, digo a final de cuentas resulta de ese modo la atracción. Cuando te encuentras sumergido en tus propios pesares y alguien se cruza en tu sendero y consigue robar tu atención.

 

Jocelyn.

*Pintura de Helene Delmaire.