Ludi florae. Víctor Ávila.

Si conocías el dulce rito de la divertida Flora,

los festivos juegos y la licencia del vulgo,

¿por qué, severo Catón, viniste al teatro?

¿Acaso habías venido solo para marcharte?

Epigramas. Marco Valerio Marcial.

Volvió a fracasar el plebeyo en el juego floral. Creerse buen participe de la primavera lo devolvió de los cortejos con torpeza y vergüenza a sus aprensivos cabales. El séquito opuesto, entre alabanzas, lo embelesaba por ser el hombre más solitario de la República Romana, el que abandonado por todos, no florecía por las malas cosechas del pasado. Antes, la Monarquía Romana, le había desconocido su origen y en perpetua ruina siempre se encaminaba, la cual, su retoño reía en secreto; la calamidad del desprecio o el creer que al menos era acompañado por una fingida descendencia.

Moriría mucho antes de ver el Imperio, pues la vejez ya rasguñaba ese obsceno andar que era ridiculizado, por el mismo, al meter sus narices donde no debía.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

* Tooth Puller, 1609 Florence, Italy. Michelangelo Merisi da Caravaggio (1571 – 1610).

Fragmento del camarada Leszek Kolakowski

Hay personas que se consideran felices porque tienen éxito, disfrutan de dinero y salud, no les falta nada, gozan de respeto (o el temor) de sus vecinos. Esas personas podrían creer que sus vidas son la felicidad, pero eso no es más que autoengaño e incluso ellos, periódicamente al menos se dan cuenta de la verdad y la verdad es que son un fracaso igual que el resto de nosotros…

Compartido, desde Varsovia, por el camarada Pablo Jara.

 

 

David Teniers en Joven – “Hombre rico que está siendo llevado al infierno” (h. 1647, óleo sobre tabla, 48 x 69 cm, National Gallery, Londres.