Esmero al silencio. Víctor Ávila.

Escuché como las palabras entraba en mis oídos, pero no sucedía el aliento, dígale suspiro a la memoria. Después observaba los libros y leía algunas palabras, palabras dadas a la casualidad, una por una, entonces surgía la seducción. La ceguera era de afuera hacia adentro, el contenido imaginario se extendía, pero se veía su finitud. Sonreía ya con otros labios y zanjaba a la lectura con firmeza: un corte de cabeza y la lengua morada sin poder pronunciar el Fin. Suspenso y una persecución de dedos queriendo escribir una última oración y el diminuto punto final. Narrar la realidad en papel firmado como mentira. Las palabras detrás de lo escrito son mi voz enmudecida, letras entre paréntesis y un siseo de puntos seguidos.

Casi al alba comprendí que se trataba del silencio.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

Escríbelo, encadénate y libérate. Pablo Jara.

Para ser verdaderos es preciso que seamos tal y como nos imaginan los desconocidos.

Salvador Elizondo.

Escribir para uno mismo es igual que escribir para desconocidos, debe ser sencillo pues para ellos solo eres palabras y más palabras, pero eso tal vez sea lo único que somos y a la vez todo lo que somos, solo unas cuantas palabras nos definen ¿entonces por qué mostrar lo que escribes?, sobre todo con quien no tenemos trato, razones habrá por montones, se trata de ser lo que escribes ya que las escritura nos delata, si lo haces honestamente te revelará aunque no lo pretendas, y eso no debe ser problema si nos sentamos a escribir pensando en nadie más que en uno mismo, enclaustrado en mí puedo mostrarme más que estando en multitudes, encerrado en mí no me importa lo que de mi salga, de eso se trata, de verse uno mismo como un desconocido que tiene algo que decirse, y todos tenemos algo que decir, quien escribe lanza la primera piedra, con la que probablemente será golpeado, así que no importa que digas ni como lo hagas, a un desconocido no lo puedes engañar, debe ser tu propia mano la que te describa.

Pablo Jara.

*Rafael Coronel. Serigrafia-92-x-70-cm-ed-22-de-100.

 

Ejercer el poder. Pablo Jara.

Ejercer el poder corrompe, someterse al poder degrada. Mijail Bakunin

“You Never Got Me Down Ray” Jake LaMotta

 

Por lo regular estamos nadando entre pirañas, en un mar de privilegios e injusticias, donde el chueco avanza más rápido y por lo regular ganando, ¿porque se tuerce? ¿Dónde se pudrió ese Ser? suponiendo que todos vengamos a este mundo en verdad inocentes, tenemos entonces que culpar al entorno o la vida que a cada quien le toca rodar, semillas mal plantadas dan frutos podridos, necios sin temor a morir, sin conocer lo que es morir, avanzan despreciando y alardeando sin conocer su final, con una idea errónea del amor, sin conocer el amor, ellos simplemente no estarán listos, moral torcida, lo inmoral les es gratificante, lo disfrutan, a diario observo el ritual de ese hombre de persignarse tres veces seguidas, besar la cruz antes de iniciar su día laboral, protegiéndose para poder joder en paz, con la ley de si no eres mi amigo eres mi enemigo, por unos cuantos pesos joden, ¿y así veneran a su dios?, estoy seguro que cualquier dios que se respete no alentaría este actuar y si ese dios existiese sería necesario abolirlo como diría ese anarquista ruso, y aunque dicen que las cosas caen por su propio peso, me enojaría no ver su caída desde primera fila y sin embargo pensar en ello me empobrece, torciendo algo en mí, y ¿entonces cómo podría escribir de ellos?, el placer de la escritura.

 

Pablo Jara.