El olvido también es daga. Víctor Ávila.

Es bailar sin roces, sin la palma sobre la espalda, sin el beso a la nuca o sin la frente sobre el hombro. Es retorcer la música de los árboles para que los frutos sigan cayendo. Insistirlos para olvidarlos; ese es el otro filo que, como el hambre, no se puede disimular.

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* The Dance, 1988. Paula Rego.