Pastelería Hitchcock. El Conde Filmstrosky.

“El cine tiene que producir sosiego”

Azorín.

 

En el año 2001 comencé a ir al cine solo, ya para el año 2002, con 15 años, vencía la cobardía de verme dentro de una sala sin compañía a quien mostrarle mis emociones, ya que favorablemente, soy de esas personas que si sucede la gracia en algún momento de la película me río con sonoridad y estruendo, si sucede la melancolía o el drama, mi llanto son sollozos largos y sorbas constantes de mocos y si sucede el terror, el miedo me hace gritar, saltar y maldecir con los ojos cerrados. Entonces, si la gente me notaba solitario y blasfemando, suponían que la demencia y la enajenación habitaban en mí y en esa edad yo detestaba las miradas ajenas dentro de una sala de cine. Entonces, conquistada la pavura, salía de mi clase de solfeo y encauzado en el centro andaba hacia San Marcos con apaciguado paso escuchando el disco compacto de Parachutes. Un día entré al cine a ver Signs de M. Night Shyamalan, ya sospechará usted el caos de los ademanes en la oscuridad, los gestos y los gritos apagados en la sala. Al finalizar las personas salían con sus miradas clavadas en mis ojos hinchados que aún veían los créditos mientras yo suspiraba sin darle importancia a ellos, porque en mi perpetuaba lo que alguna vez leí sobre lo que dijo Hitchcock: El cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel… y más rico, suponía yo, si no se trata de uno de tres leches, ya que él mismo opinaría después a meollo de los espectadores y/o degustadores de pasteles que “Para mí, el cine sólo son cuatrocientas butacas que llenar”. Una amarga opinión, a mi gusto, como aquella rebanada de pastel amargo que todos han probado alguna vez, donde nadie dice nada y sólo echan la perversa mirada al niño glotón que hasta el final tiene cierto sosiego.

A manera de presentación escribo esto.

De opinión de Signs. 4/5 Estrellas.

El Conde Filmstrosky.

8 ½ de Federico Fellini. El Conde Filmstrosky.

Advertí la existencia del cine de Federico Fellini gracias a un comentario de Almodóvar por el año de 2002, yo casi tenía los 16 años y empezaba a amar las películas italianas, francesas y españolas. Esa vez leyendo una entrevista que se le hacía a Almodóvar sobre su reciente película Hable con ella, mencionaba de forma vaga y discreta a Fellini, algo sobre cierta influencia en su película… Investigue un poco más enterándome del latente poder cinematográfico que poseía Fellini sobre algunos sobresalientes directores de cine y sentí el deseo de ver su arte, así que me propuse apreciar alguna de sus películas un día de esos. Pero no ocurrió hasta once años después, en el 2013. Se presentó 8 ½, al azar, un día cualquiera, apareció en una página de cine que frecuento y decidí verla esperando algo agradable, desconocía la trama, actores, argumento, etc. Sólo le sabía a Fellini su grandeza contada por otros, la descargué y al finalizar un domingo la vi. Antes de llegar a la mitad de 8 ½  ya lloraba por nostalgia de una Italia que nunca he visto, lloraba con recelo a la vida, lloraba ante lo absurdo, después me limpiaba los ojos, miraba a Marcello Mastroianni y recordaba ser yo en otro tiempo, entonces volvía a llorar, después admiraba y escuchaba, en su vulgar italiano, a Sandra Milo y la amé más que a las otras hermosas mujeres de Fellini, como Anouk Aimée y sus ojos tristes o a Claudia Cardinale con sus lindos labios y esa forma de hacer enterarnos de su bondadoso pecho. Lloraba de felicidad y fumaba mucho. Entendí el delicado e irónico gusto de Almodóvar y Fellini por las mujeres, cosa que no se trata de influencias, sino de placeres. Disfruté de 8 ½ como muchas otras películas me han colmado de felicidad. Estoy orgulloso de ver algo de Fellini en estas edades, más pequeño quizá lo malinterpretaría… pero no, yo amo a Fellini y a su cine, amo a la Italia que él veía y lo que me embriaga de placer es saber que tengo mucho cine del Federico Fellini para el resto de mi vida si me voy con calma.

5/5 Estrellas.

El Conde Filmstrosky.

 

b70-1838

En los comentarios comparto un link que los llevará a su descarga. (No es de mi propiedad, ni de los chicos sexys de Efebos.)