Mosferatu. Fernando Escobar.

Venías por mi sangre, y yo, sabía que tenía que matarte. Merodeabas muy excitado todo mi cuerpo, con furia animal necesitabas de mí. ¿A qué te sabrá mi sangre, hijo de puta? Me deshago de la cobija, desnudo te insisto a que vengas y manifiestes tu asquerosa hambre, te espero, te escucho, te siento y cuando comienzas a beber desesperadamente de mí y ¡zaz! Ahí te va el vergazo, pinche zancudo culero.

 

Fernando Escobar.

* Antiguo díptera mosca y mosquito grabado, original francés grabado, Ilustración de 1860.

El carpintero. Eduardo Galeano.

Orlando Goicoechea reconoce las maderas por el olor, de qué árboles vienen, qué edad tienen, y oliéndolas sabe si fueron cortadas a tiempo o a destiempo y les adivina los posibles contratiempos.

Él es carpintero desde que hacía sus propios juguetes en la azotea de su casa del barrio de Cayo Hueso. Nunca tuvo máquinas ni ayudantes. A mano hace todo lo que hace, y de su mano nacen los mejores muebles de La Habana: mesas para comer celebrando, camas y sillas que te da pena levantarte, armarios donde a la ropa le gusta quedarse.

Orlando trabaja desde el amanecer. Y cuando el sol se va de la azotea, se encierra y enciende el video. Al cabo de tantos años de trabajo, Orlando se ha dado el lujo de comprarse un video, y ve una película tras otra.

­No sabía que eras loco por el cine ­le dice un vecino.

Y Orlando le explica que no, que a él el cine ni le va ni le viene, pero gracias al video puede detener las películas para estudiar los muebles.

 

*Eduardo Galeano (1940-2015) nace en Montevideo Uruguay. Periodista y escritor.

** Jheronimus Bosch The Pedlar (1494-1516).

Us. Jordan Peele. El Conde Filmstrostky.

ADVERTENCIA: Afortunadamente soy negro, lo digo para los que no lo saben, y siendo así, me permito hacer las siguientes observaciones, que en un bajo criterio serían consideradas racistas o estúpidas.

En su primer film “Get out”, Jordan Peele, como director y guionista, hacía notar la intensidad de que su género que era un especie de “suspenso para-y-o de negros” ¿Por qué para-y-o negros, Conde? Preguntarán ustedes. Y les digo, lectores, porque la trama general era sobre el temor que “también existe” de los negros hacia los blancos. Lo repito: los negros también le temen a los blancos. Osea ¿no nada más los blancos le temen a los negros? Así es, los negros también tiene miedos y, al parecer, un miedo particular hacia a los blancos y que no es para menos… Así pues, está lejana, inusual y ridícula percepción en la white-people le valió a “Get Out” el Oscar Incluyente, ese Oscar que quiere decir que no se olvida de la gente marginada, o de los hispanos, o los negros, o los inmigrantes, quien sea menos ellos, ese Oscar que da la academia en EUA para volverse casi una asociación civil, ese Oscar que no vale más que cualquier otro Oscar, porque los Óscares, queridos amigos, no vale ni el prejuicio parcial sobre el cine de mierda que hace EUA para su gente, ósea que no pierdan el tiempo valorando algo que valoró el Oscar, nunca confíen en ese premio, es más, nunca hablen de ese premio, porque, mis estimados lectores, si lo hacen parecen idiotas e ingenuos. En fin, pero que exaltado estoy hoy.

Ahora bien, aclarada esa pendejada de premio, continuemos con “Us”, y es que en esta película, Jordan Peele, ahora nos demuestra otro ángulo, otra visión que también se perdía el americano promedio y que es acerca del miedo, pero ahora del terror de un negro hacia otro negro. ¡Vaya genio! ¡A quién se le iba a ocurrir que entre negros se tienen miedo y más si se trata de ellos mismos! ¡Oh por Dios, que genialidad! Por eso el blanco americano promedio gordo y con calor, le gusta este director, estas películas y extasiado ante tanta verdad demostrada, aplaude y festeja el don de Jordan para contarles sobre los negros y sus miedos, sus temores y sus vidas sin resultar tan “racista”. ¡Bien hecho, Jordan!

Independientemente a la mercadotecnia del cine americano, tenemos que ser sinceros y lo bueno, es que aquí está el Conde para hacerlo, amigos, para decir que es una mierda de película americana. Sin embargo, funciona porque funciona, te asustas porque en verdad te asustas, aparte de que eres un miedoso y te cagas de todo, pero si, es una mierda de película.

Lo único sobresaliente es la actuación de Lupita Nyong´o.

 

1/5 Estrellas.

Pd.- En febrero de 2020 ya hablaré de su gusto cagado por los Óscares y cómo es que ignoran los grandes festivales de cine.

 

El Conde Filmstrostky.

Macbeth. Justin Kurzel. El Conde Filmstrostky

Creo que es una de las peores adaptaciones de Macbeth. Quizá por eso el ensayo desesperado de lo surrealista, lo ambiguo y la constante pretensión de querer salvar el film con un trabajo actoral de tintes comerciales, en este caso, conformado por las sabrosuras de Marion, Fassbender, y un tímido David Thewlis. Aun así, sobra todo, duerme mucho y cae en el olvido, en picada y con un sabor amargo.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Un asunto de familia. Hirokazu Koreeda. El Conde Filmstrostky.

De este director japonés siempre espero lo mejor. Me gusta ver sus películas en el verano. De preferencia cuando llueve, pues sus obras remontan al paso del tiempo. Una vez más acertó con su argumento, ese que tanto nos ha estado diciendo con cada película que saca. Quizá sea como el pintor que vuelve a pintar el mismo cuadro, pero siempre, mejor. Varía con sus otras historias, sin embargo, no deja de hacer que se me estruje el corazón y lo tenga que volver a devorar.

Pd. También amo a su habitual actor Lily Franky que me levanta una sonrisa a cada gesto que da.

 

4/5 Estrellas.

El Conde Filmstrostky.

Aquarius. Kleber Mendonça Filho. El Conde Filmstrostky.

Larga y hermosa producción de dos horas y pico. Sutilmente separada por capítulos que permiten una caminata de secuencias armoniosa. De gran sonoridad que aprueba la búsqueda del soundtracks para tenderse un día cualquiera sobre las playas. El valor y los personajes tan fuertes como verosímiles. Una película para educar y amar. Nada más que agregar que su total atención.

 

4/5 Estrellas.

El Conde Filmstrostky.

 

Hotel Chevalier. Wes Anderson. El Conde Filmstrostky.

Yo sólo vine aquí porque Wes Anderson me encanta. ¿Qué si me importa un pre a Viaje a Darjeeling? No, ni siquiera encuentro una justificación que lo valga, además aborrezco a Portman, sin embargo, el polluelo-sexy-bigotón-mirada-triste de Jason Schwartzman, me fascina. Por siempre lo amaré. Él se hubiera desnudado y no aquella.

2/5 Estrellas

 

El Conde Filmstrostky.

Sing Street. John Carney. El Conde Filmstrostky.

¡Qué añoro de los ochentas!

Qué viaje musical, de composición y alegría. Qué hermosa la vida cuando se escucha algo dentro de ti y afuera de ti.

Sobre todo que felicidad cuando eres un joven inglés y aun no le conoces nada malo a la vida.

Uy, y lo que le falta de actuación le sobra de ricura a Lucy Boynton, pero no importa, de eso se trata este deleite… pero venga, que tampoco se queda atrás Aidan Gilen, eh chicas, meñique meñique.

3/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Con ánimo de amar. Wong Kar-wai. El Conde Filmstrostky.

De ausencia y de presencia se trata este maravilloso film de Wong Kar-wai, de quien está en la escena y de quien no lo está, también de lo breve de cada una y de lo que no se muestra en ella, así como lo que se dicen estos personajes o lo que se callan, también, abarcan frágiles secuencias que son cálidas, como los actores, que desean porque tiene el ánimo atascado.

Como no reconocer los estilos de otros directores, o la estética de lo latino, la música latente de lo universal que responde al llamado del amor… y la fragancia de la lluvia eterna con la que los protagonistas se empapan. Un clásico que anima, pero no a amar, sino a mirar desde lejos.

4/5 Estrellas.

 

Pd.- Perdonaran mis empalagosas palabras pero esta película tocaron mi particular corazón de Conde. Aun así, mi odio por sus pésimos gustos, queridos lectores, existe.

El Conde Filmstrostky.

Silence. Martin Scorsese. El Conde Filmstrostky.

En Scorsese, y su amplio legado, no hay duda de que su quehacer en el cine ha sido portentoso. Con Silence se confirma mi simpatía. No solo por su trama, ni por su guion en conjunto con Jay Cocks basada en la novela, ni por su fotografía nada más, sino por el hecho de sabernos educar como es el Cine cuando tienes algo que contar.

Si algo estuvo desabrido en esta película, más que la fe de estos sacerdotes, fue la actuación de Andrew Garfield, sosa, casi ridícula y no es la primera vez que se percibe esa mediocridad, antes  ya habíamos comentado su flojo trabajo en el film de Mel Gibson. (aquí mero).

A pesar de eso aplaudo las actuaciones de Adam Driver y todos los japoneses que saben a hacer de su gusto algo profesional a lado de Martin Scorsese.

4/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.