Saltos intermitentes. Víctor Ávila.

Con gracia se movía el autobús, dando saltos intermitentes entre cada bache, los pasajeros moviendo la cabeza afirman el camino. Dos señoras, sus enormes pechos que rebotan y rebotan, después, vuelven a rebotar. Entre brincos, solicito la parada para terminar con aquella carrera de obstáculos entre dos personajes de Botero.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* Mujer leyendo, Fernando Botero.

**Cuento publicado en el libro: Retratos en marco de piedra en el 2010.