Bone Tomahawk. S. Craig Zahler. El Conde Filmstrostky.

Western, sucio y primerizo, de trama lenta y sencilla. Aquí sobresale el trabajo actoral, nadie como Kurt Russell para estos líos, y no por nada es un ícono que vive siempre en el medio o lejano oeste.

Ahora bien quiero hablarles de un amigo, a este actor lo quiero mucho y siento que yo, el pobre y desventurado Conde Filmstrostky, acabaré con la misma cara triste que tiene Richard Jenkins. Esplendido actor y que además de humilde también desborda carisma. En fin; lo amo.

Ya lo demás son ridiculeces y por menores. Osea, caníbales del oeste, no se rían, pues ninguna época es susceptible a este tipo de singularidades.

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

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La noche que devoró al mundo. Dominique Rocher. El Conde Filmstrostky.

Que agradable es ver a Denis Lavant en una película media cagada de zombis.

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

I Don’t Feel at Home in This World Anymore. Macon Blair. El Conde Filmstrostky.

Desde que ves el póster, y en él se ve a Elijah Wood, con la misma edad de siempre y con unas buenas gafas, ya comienzas a reírte. Y ríes aún más cuando lo ves a lado de una mujer de la cual te recuerda una mala película, pero no, no tienes idea de quién es y vuelves a reír ante el obvio o posible personaje. Entonces, ya tienes dos cosas, un póster y los personajes.

Pues bien, ya lo tienes todo, era lo que tenías que saber sobre esta producción, lo demás puedes despreciar. Comedia si, si lo es, sin embargo es una comedia que va cayendo en farsa y que busca la risa espontanea con pastelazos o violencia, el burdo manotazo que te da tu pareja para que te rías también.

El tiempo sigue y peor se hace el entretenimiento: de trama que va cayendo y tropezando, bastante ruidosa y abrasiva a cualquier permanencia por esperar algo encantador. Pues no llega nunca y si la risa la consigues (con pena) es por la fuerza de sus personajes, después nada.

Una comedia a medias, como todo lo que hace Netflix cuando trata de hacerte reír. Mal chiste, donde al menos, no nos volvió a poner al idiota de Adam Sandler (esas actuaciones que dan pesadillas).

Ya hablaré de mejores películas y no precisará en los que sabe aplaudir Sundance.

Sólo vine a quejarme. Esa es mi opinión, perras.

P.D. Hablando de mierdas, también vi, La momia donde “actúa” Tom Cruise y vaya que es para gente estúpida. *SPOILER: Tu mamá es mejor momia.

2/5 Estrellas

 

El Conde Filmstrostky.

The 9th Life of Louis Drax. Alexander Aja. El Conde Filmstrostky.

Lloramos y después nos abrazamos. De esta película es la fantasía, embriagada de realidad, la que nos puso así. El no tomarse muy en serio lo real o lo que sucede, sino lo contrario, lo que no pasa jamás; es la situación emotiva. Se sabe que el recurso de “mejorar” la realidad, para la propia conveniencia, es un instinto básico y lo que se vio en esta película fue ese punto que nadie quiere mirar y lo ha hecho inesperadamente Alexander Aja.

Al director de Horns (un film peculiar, basada en una obra de Joe Hill el hijo S. King, del año 2013, donde lo único decente es Daniel Radcliffe) le fascina dar giros entre etiquetas y géneros en cada película nueva que proyecta, ahora sorprende, y no como esa vez cuando salió su película llamada Pirañas 3D (el 3D es parte de su título) hoy con, The 9th Life of Louis Drax, se luce para conmover.

La cursilería y el empalague no es lo que busca Alexander Aja, eso queda en el helado de piñón con lágrimas que comí-bebí mientras maldecía a la puta de la mamá del personaje principal.

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

I am not a serial killer. Billy O’Brien. El Conde Filmstrostky.

Ver una película con roces entre lo fantástico y la ficción o sutiles caricias de thriller y terror, desde la oscuridad de mi cuarto con una cerveza clara en mano, pueden llevarme a un desconcierto;  sentir que es una película originalidad y llena de novedad. Quizá sea un poco exagerada esa opinión pero lo he percibido así desde mi cama mientras la familia duerme. Este film, del irlandés Billy O’Brien, captura de forma decente el o algún tiempo y si se le celebra algo es el ritmo, bastante fiel, por el cual nos lleva en la trama de la novela de Dan Well. No leí la novela y ni lo haré, pues en este caso, el cine basta.

¿Qué más puedes pedir en una historia donde una familia tiene una funeraria local, el hijo adolescente no ve a su padre y encima es un “sociópata”? Pues que al menos te mantenga con los ojos abiertos y el pulso latente, cosa que me sucedió.

Esta no es una historia donde el argumento es predecible, tampoco donde la sangre es la principal acción, ni mucho menos los cadáveres que se van acumulando (y no me refiero a Christopher Lloyd en su eterno papel de hombre mayor) sino de lo que no suponemos.

El amor, como propósito de melodrama, es el fondo que nunca nos suelta.

Seas humano o no.

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrosky.

Moonlight de Barry Jenkins. El Conde Filmstrostky.

El cine independiente o de culto, que no es éste, ha sido desplazado y olvidado por ciertos críticos, por algunas academias y por demasiados espectadores. Hablando en particular, del cine de EUA, indigna que lo valorado o lo aplaudido caiga en películas como Moonlight y otras más de las que ya hablaré. No hablo de que sea una horrorosa película, sino sobre la valía que se le da, la cual opino que es exagerada.

Me gustó Moonlight, pero no más allá. Estoy un poco fastidiado con ese cine “humilde” comercial o como diría Jaime Camil el cine “noble”. Ese cine que a ellos les conmueve hasta las lágrimas, ya saben, el suculento drama de vida que llevan o el retrato de su patria y de su gente sufriendo, de y por, ellos mismos.

Para la industria de su cine les es digno de retratar y vender sus abatimientos, y que mejor cuando la historia da personajes verosímiles o un drama oportuno a una sociedad “dolida” por su gente marginal o estigmatizada.

La adaptación que hace Barry Jenkins es acertada, más que su pasada película, Medicine for melancholy, en 2008, de la cual recuerdo haber visto como una lenta secuencia de pesimismo y absolución. No más que decir sobre ella, la cual no agregué a mí lista de cinematografía indispensable.

En Moonlight, el entretenimiento, de lo contado ya varias veces por ellos mismos en otras películas, es grato y convincente; no dudé nunca de que lo trataba, sin embargo, no me persuadió. No me apura porque no esperaba lo sobresaliente, pues he notado que no compartimos los mismos gustos Oscar y yo.

Volviendo a Moonlight creo que son los geniales actores los que hicieron gran parte de la gloria que lleva la película. Los lineamientos cinematográficos para el cine comercial demuestran que ya tienen fórmula y que es muy efectiva. De ahí el guion seguro, aun así, con una u otra sobra. Figurar la realidad, en un plano de mero entretenimiento, permite la empatía drama-realidad y de ahí los escandalosos aplausos.

No sé qué carajos piensa la crítica exclusiva, aquella a la que se tiene de cerca por popular, que recomienda un cine menor habiendo tanto.

Pobres de los hombres que están condenándose al mal gusto de unos cuantos.

En el cine, al terminar la película y aun en la oscuridad, una señora mayor dijo, casi gritando, que por qué no le habían dicho que se trataba de una película de mariposones, que de haber sabido no venía… No me ofendí y creo que en la sala nadie lo hizo. Todos tienen una opinión y algunas valen un Globo de oro o un Oscar, aunque eso no represente nada para nadie… o ¿será qué me faltó el Merlot?

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrosky.