Mulholland Dr. David Lynch. El Conde Filmstrostky.

El Conde Filmstrostky se negó a dar su espantosa y feroz opinión sobre lo “mierda” que le pareció Mulholland Drive.

Sin embargo los Editores de Efebos se han tomado la libertad de trascribir lo que ha salido de su propia boca y publicarlo en este espacio, ya que al parecer, también a ellos, les importa otra mierda que los demande un viejo cascarrabias que sufre misofobia.

Editores de Efebos: ¿Has visto algo de David Lynch, Conde?

Conde Filmstrostky: Si, pero como te dije hace unos años, no me gusta hablar mal de las películas, mejor te hablo de las buenas.

E. E.: ¿Cuál de David Lynch te ha parecido buena, Conde?

C. F.: Ninguna, todas son una mierda, quizá se salvan, Eraser head o El hombre elefante, quizá… Tendría que volver a verlas y pensarlo con seriedad, ya luego les mandaré algo.

E. E.: ¿Has visto Mulholland Dr.?

C. F.: Vaya mierda, descabellada, no creo que tenga una justificación esa película más que su drama lésbico, nada más, símbolos baratos y/o surrealismos mal ejecutados… Mira, yo sólo puedo recordar de esa película las tetas de la señorita Naomi Watts y las de su amiguita, unos pechos formidables de verdad… ¿Cómo se llama la mujer del cabello negro?

E. E.: Laura Harring.

C. F.: Pero que lindos ojos y que cabellera… De ella sí debería escribir algo, lo tomaré en cuenta.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

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Roma. Alfonso Cuarón. El Conde Filmstrostky.

Me es muy difícil llegar aquí, porque yo amo al pueblo de México, casi me siento mexicano y sé que os pueden ofender con mis opiniones del cine que aprecio. Aun así creo que di en el clavo con esta película.

¿Han escuchado o leído la expresión “Quien mucho abarca poco aprieta”? Pues creo que ahí habita el error de Cuarón.

Alfonsito, al sentir que estaba siendo tocado por Dios, quiso hacer de todo en su más reciente film: Escritor, Director, Fotógrafo, Montajista, Editor y Productor.

Pareciera que Roma es un producto para adquirir y complacernos y no un arte para apreciar y discernir… Bueno pues vaya qué hay que tener cojones para hacerlo así.  Y es que quizá resulte sencillo, jugarle al vergas, cuando tienes que contar la misma historia de siempre, ya sabéis la de los mexicanos o su equivalente melodrama que eternamente nos cuentan las televisoras de México o el cine mexicano. Que hueva.

Pero no todo es una embarrada de mierda en esta película. En Roma, la actriz indígena es sobresaliente. En Roma han retratado muy bien la época… y ya… ¿Alguien notó la fotografía plagiada de lo que se aplaude ahora? Esto es claro, pues Cuarón no es fotógrafo y sólo imitó para gustar.

En fin no me gusta hablar mal de lo que veo, lo que a mí me gusta es celebrar con ustedes el cine. Esta vez no fue motivo. Extraño el Cuarón de la Princesita, el Cuarón de Children of men, carajillos, extraño el Cuarón de H. Potter y el prisionero de Azkaban.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrosky.

Alpha. Albert Hughes. El Conde Filmstrostky.

¡Novedad en el cine de lo simplón! Novedad para el cine donde los perros son protagonistas (cine del que me duerme y ya no me despiertan) Atentos, como perros los espectadores, atentos como lobos: todos esperando a que nos lance el palo, mientras tanto te entretiene, pero nunca lanzan nada… bueno, sólo “el ya muy bien conocido silbido” para atraer tu atención en la pantalla.

El director de “El libro de Eli”, pienso yo, era más su hermano, porque aquí el drama son las mismas croquetas baratas que te venden y te tragas.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrosky.

Mother! Darren Aronofsky. El Conde Filmstrostky.

Darren A. me a recuerda un compañero, ultra-católico-cristiano, que tenía en la educación primaria, en la cual, por fortuna, nos enseñaban los libros sagrados y a mí, al encantarme esa ficción, era un fiel devoto a la participación de clase y lo hacía cuestionando su veracidad, torciendo y comprando la originalidad de los textos, y mencionando lo ambiguo de la formación en al que se nos instruían. Esto ocasionaba, en mi compañero fanático cierto repudio hacia mí y cada que tenía ocasión fuera de clase, buscaba fastidiarme. A veces, seguido de un pelotazo, me gritaba ¡Maldito moro! o bien, a la hora del almuerzo, su guarrido de puerco atormentaba mis oídos, escupía mi comida y en los lavabos, después de una actividad recreativa, me forzaban a un salvaje bautismo junto con sus apóstoles, que eran un grupo de niños obesos que le seguían sus más absurdos e idiotas juegos. Yo no entendía si toda esa burla era por el color de mi piel dorada, o porque ya estaba enterado de mi ascendencia árabe, o bien, por su limitada posición ideológica… hasta llegué a pensar que sólo tenía ganas de comunicarse con alguien más ¡decir su cerrada opinión y ser escuchado por alguien! pero nadie lo quería atender, y en su inconformidad por lo que los otros creían, formaba su propia religión, con una triste interpretación… Entonces, lo único que pude suponer, ante sus ataques y rabietas, fue que me enfrentaba a un imbécil atorado en algún momento de la historia o de la cultura, así que sólo soporté. Ese imbécil me recuerda a Darren Aronofsky con su insistencia sobre el tema, el gran tema que nadie quiere ver cómo lo ve él, con su compleja interpretación y su mensaje ambiguo, de cual sólo tengo que opinar, porque soy un ser humano tolerante, que me ha encantado su película y ¡qué ricos y frescos estaban los cacahuates que comí mientras la veía y qué rica está Lawrence, tan tierna como un cordero y qué hombre tan chulo es Bardem! ¡Papá Dios está orgulloso de su representación en el cine, así como en la tierra, como en los libros sagrados y apócrifos! ¡Qué gloriosas son sus historias que se siguen contando en el mundo! Y que Dios bendiga a Ed Harris por su gran trabajo como actor porque yo también le mordería la costilla a sus 67 años.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.