El hombre imaginario. Nicanor Parra.

El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario

De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios

Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario

Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.

 

Nicanor Parra (1914-2018). Nace en San Fabián de Alico, Chile. Poeta, matemático y físico.

** Comparte Víctor Hugo Ávila Velázquez.

*** El sastre. G.B. Moroni (1570-1575).

Anuncios

La mudez de los días. VIII. Víctor Ávila.

La mudez de los días

VIII

 

Tú, como luna,

nos ciegas, tintineo

con el viento.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* Pablo Picasso Absinthe Drinker, 1902.

**Poema del libro “La mudez de los días”. 2012.

Habitante. Rodrigo Pérez.

Yo habito un mundo destruido

un mundo de puertas cerradas

de ventanas rotas

un mundo sórdido

de desencuentros.

 

Habito tierras llanas

que platican a grandes bocanadas

de tiempos mejores

de pasados fugaces

de aves que vuelan

de mares que cantan.

 

Yo vengo de tierras límbicas

que habitan otros tiempos

otras mañanas distantes

luces cálidas y ocres.

 

Habito la sombra

habito el deseo

camino

vuelo

canto

añoro nostalgias perdidas.

 

Habito calles de tristezas

soledades

desdenes

encantos y encuentros

y una luz.

 

Arriba

la atalaya guía a los náufragos

hacia encuentros prohibidos.

 

Habito en el canto de un mundo

que perdido en su búsqueda

encuentra sentido.

 

 

 

Yo vengo de un mundo destruido.

 

Rodrigo Pérez.

* Peeter Baltens_Sint Maartenskermis (1540 – 1598).

Los ojos llenos de alegría. Ralph Emerson.

Los ojos llenos de alegría de ese muchacho caprichoso y salvaje

Dibujan su órbita como meteoros, bordeando la oscuridad

Con su rayo secreto. Saltan sobre la línea del horizonte

En pos del privilegio de Apolo: miran a través del hombre

Y de la mujer, del mar y de las estrellas: miran la danza

De la naturaleza y miran más allá, a través de las lenguas

Y de las razas y de los confines del tiempo. Esos ojos

Miran el orden musical y la armonía de los poetas

Que en el Olimpo cantaron a las divinas ideas.

Esos ojos nos hallarán siempre jóvenes;

Siempre nos mantendrán así.

 

*Ralph Waldo Emerson (1803-1882) Nace Boston, Massachusetts, Estados Unidos. Fue un escritor, filósofo y poeta.

**Comparte Víctor Hugo Ávila Velázquez.

***Claude Lorrain. Embarcación de Ulises, 1646.

Días de invierno. Elena Mon.

El sonido de tu canto es tan mágico como la visita en primavera que tuviste a mi puerta.

Bendita golondrina, los días de invierno no son para ti.

 

Llegaste a la puerta de mi casa como golondrina con el alma rota.

Y aun en pedazos,

la  belleza de tu alma fueron un regalo que,

en una explosión de éxtasis dieron con la fortuna de un amor, casi por eyaculación.

Y ahora estás en mí, gozándome.

 

Bendita golondrina, los días de invierno no son para ti.

 

Amo la libidinosa manera en que observas mis piernas, y la musculatura con la que dominas el arte del amor, y en arte en sí.

Me excitas la vida, sin esperar nada,

nunca nada: no miento.

 

Porque a cada vuelo

y aun con el alma rota,

el sonido de tu canto es tan mágico como la visita en primavera que tuviste a mi puerta.

 

Bendita golondrina, los días de invierno no son para ti.

 

 

Elena Mon.

La tumba y la rosa. Víctor Hugo.

La tumba dijo a la rosa:

-¿Dime qué haces, flor preciosa,

lo que llora el alba en ti?

 

La rosa dijo a la tumba:

-de cuanto en ti se derrumba,

sima horrenda, ¿qué haces, di?

 

Y la rosa: -¡Tumba oscura

de cada lágrima pura

yo un perfume hago veloz.

 

Y la tumba: -¡Rosa ciega!

De cada alma que me llega

yo hago un ángel para Dios.

 

*Víctor Hugo (1802-1885) Nace en Besanzón, Francia. Poeta, dramaturgo y novelista romántico.

** Comparte Víctor Hugo Ávila Velázquez.

*** Crimson angel, Hours of Louis de Laval, France ca. 1480 (BnF, Latin 920, fol. 174v)