Hoy es. Pablo Jara.

No crearas nada, negros son tus ojos y nunca creyeron en nada, vivir no es fracasar, mis manos lentas y mis pensamientos livianos, pretendiendo predicar con el ejemplo, jugando al error del contrario, no escribirás ni guerra ni paz, no importa lo que estés haciendo, ella derrama alcohol cuando pasa frente a mí, un suicidio ejemplar, y mientras tanto yo cada vez más ciego y el olfato trabajando, memoria y olfato, no como la vista, ojos clasistas sexistas y racistas, oídos pretenciosos, suena la música que no conoces, sueño los sueños de mi enemigo, sueño los sueños de mi amada, la paz durará sólo una noche, y saldré a buscarla para iniciar con ella otra guerra, y mientras se acerca mi corazón parece estacar, pienso que será mejor la retirada, la derrota no cansa pero si la humillación, es mejor la guerra contra el mundo.

 

Pablo Jara.

*The Wood of the Self Murderers. The Harpies and the Suicides. Dantes, Divine Comedy. by William Blake, 1824.

El año

En la puerta del sol

como el año que fue

otra vez el champagne y las uvas

y el alquitrán, de alfombra están.

Ignacio Cano.

 

 

Efebos congratuló no sólo una opinión, sino varias, de lo que habita con el tiempo. Durante este año el equipo editorial agradece a sus colaboradores y lectores por las cosechas. Bebemos este vino a su salud. Continuamos y cantamos lo que es posible, que hay ojos y oídos, que el arte está.

 

Efebos Editorial.

 

*Agradecemos tus comentarios, colaboraciones, dudas, exageraciones, rabietas, quejas, etc. en nuestro correo: efebospoeticos@gmail.com

**Monje admirando el vino.

 

Perro que ladra. Pablo Jara.

No te enojes porque el perro ladra, enójate por lo imbécil que puedes llegar a ser, a veces experto en el engaño, así que no puedes enojarte porque el perro ladre, el conserva algo más bello que tú, ese instinto puro, animal, tu nunca llegarás a eso con tantas palabras tras de ti.

 

Pablo Jara.

*Sciopod eating strawberries [Paris, Mazarine, MS. 3878].

De kacsynski a Pascal. Pablo Jara

Observando gente subir y bajar por escaleras eléctricas me recordó  algo escrito  por Bukowski “En algún momento el hombre nacerá sin piernas, andará sobre el culo”, puede que sea verdad, el hombre cada vez hace menos, y eso que a ese viejo ya no le tocó ver este siglo, sin duda no le hubiera gustado lo que se ve por todos lados, avaricia, vanidad, hombres y mujeres huyendo de sí  mismos, rehusándose a buscar en ellos mismos, llevados por el tiempo, muriendo sin esfuerzo, menos salvajes más primitivos, su religión es la tecnología, el soma de un mundo feliz, la misma que llevará al carajo todo, adoradores de lo irreal, ya lo dijo aquel genio terrorista que mantenía una enemistad con la tecnología someterá a los seres humanos a grandes indignidades, conducirá a un colapso social. No soy tan radical como él como para enviar bombas por correspondencia, pero no creo que esté tan alejado de lo que pasa ahora en estos momentos, cada vez menos humanos, sometidos y alienados, hombres en reposo, y nada resulta tan insoportable al hombre como hallarse en reposo absoluto, sin pasiones, sin tareas, sin diversiones, entonces siente su nada, su insuficiencia, su dependencia, su impotencia, su vacío. Y del fondo de su alma surgirá imparable el tedio, la negrura, la tristeza, la desesperación.

Pablo Jara.

* Dog-headed men doing business in Sri Lanka [BnF, Fr. 2810]

Hacksaw ridge. Mel Gibson. Víctor Ávila.

Cada diez años, aproximadamente, Mel Gibson la hace de director perspicaz. En 1996 con Braveheart, en 2006 con Apocalypto y ahora en el 2016 con Hacksaw ridge (No me he olvidado de la Pasión de Cristo en 2004, sólo la ignoré para darles una estadística impresionante).

Hacksaw ridge, es un film bastante entretenido, conmovedor y descriptivo (a su manera, claro, ya sabrán los seguidores de Mel a lo que me refiero). Hablo de esa anunciada violencia tan particular y carismática que tiene para narrar lo bélico y/o dramático. Entonces optamos por desayunar sólo un par de huevos revueltos y un café, muy caliente, mientras comenzaba la película de manera sensacionalista. Tan realista como siempre en su fotografía, siendo ya una característica atractiva de sus películas, sin olvidar la pasión por el melodrama humano, el entretenimiento fue tan estridente que tuve que gritarles a los soldados que fingían estar en la batalla de Okinawa. Adentrado en la trama respiraba para recuperar la calma.

Desafortunadamente no todo lo que brilla es oro, las actuaciones son de un nivel-comedia-romántica, tipo como las que hace el propio Mel Gibson como actor (What Women Want, 2000). Andrew Garfield, Teresa Palmer, Vince Vaughn (con este último no podíamos evitar reírnos con cualquier diálogo que expusiera) y entre otros, incluyendo a Hugo Weaving, fueron terribles actores al dejar a un lado el drama con el que trataban o representaban.

Quizá, también, exista una extravagancia sobre el tema narrado, o lo que se quiere ilustrar a manera de moraleja, qué sería la no violencia, el que grita a los cuatro vientos el personaje principal de no matar a nadie, pero es Gibson y lo muestra como el sólo sabe, feroz como sólo puede ser la guerra. Una paradoja dirían unos, yo no, creo que sólo es circunstancial.

Un film que busca entretener y que lo consigue. Nada más, nada menos.

(Se oye música de comedia-romántica de los noventas y entran los créditos).

*** asteriscos.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

Loving. Jeff Nichols. Víctor Ávila.

Jeff Nichols, nos habla del amor. De una pareja y sus causas. Nos lo susurra de forma refinada y con una calma que envuelve a los personajes. Sin prisa va palpando lo que rodea a esta pareja, a los Loving, con naturaleza delicada. La sincera fotografía nos da una estética nada forzada y agraciada. Y sobre todo esto hay un notable dialogo; ausente y casi mudo: mudez necesaria para un tema que ya bien se conoce. Hay una seriedad, muy veraz en este film, que ha logrado retratar una historia real.

Se habla mucho de ser un notable “clásico”, sin embargo no lo creo, se ha dibujado ese discurso ya varias veces, hablamos del de Pocahontas, y creo que ya hemos aprendido que el amor no trata de géneros, de razas, ni de etiquetas superfluas, sin embargo, ese trama no es la virtud de este film, si no, su protesta; la que ha narrado de la mejor forma, sencilla y bien acertada. El poster ya te habla de ello.

En esta ocasión, el trabajo actoral, cuenta con la presencia de un desabrido Joel Edgertong que ha sido encantador y perfecto, pero, mucho mejor, poder mirar a, la etíope-irlandés, Ruth Negga, una mujer hermosísima que me recuerda a la actriz japonesa Setsuko Hara (en Tokio Story del gran Yasujiro Ozu) que hace suspirar, ellos han sido una agradable selección.

Por supuesto otro tino, aunque breve, la concurrida participación, como se ha visto en varias de sus películas, de mi primo Michael Shannon que tan maravilloso actor es y tan apuesto por lo variable que logra ser.

Jeff Nichols es un tipo versátil en cuestión de tramas y formas de narrar, siempre nos hemos sentidos conmovidos y satisfechos de que nos cuenta algo de una particular manera. Siempre acertando, como lo ha hecho con “Take Shelter” o con “Mud”. Además de otros films que no he visto y que nos hemos reservado para otros momentos y que ya hablaré de ellos.

Hay calidad y creo que podemos esperar más de Jeff Nichols.

Bravo.

**** asteriscos.

PD.- No vea este film si tiene el corazón agrietado.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

The 9th Life of Louis Drax. Alexander Aja. Víctor Ávila

Lloramos y después nos abrazamos. De esta película es la fantasía, embriagada de realidad, la que nos puso así. El no tomarse muy en serio lo real o lo que sucede, sino lo contrario, lo que no pasa jamás; es la situación emotiva. Se sabe que el recurso de “mejorar” la realidad, para la propia conveniencia, es un instinto básico y lo que se vio en esta película fue ese punto que nadie quiere mirar y lo ha hecho inesperadamente Alexander Aja.

Al director de Horns (un film peculiar, basada en una obra de Joe Hill el hijo S. King, del año 2013, donde lo único decente es Daniel Radcliffe) le fascina dar giros entre etiquetas y géneros en cada película nueva que proyecta, ahora sorprende, y no como esa vez cuando salió su película llamada Pirañas 3D (el 3D es parte de su título) hoy con, The 9th Life of Louis Drax, se luce para conmover.

La cursilería y el empalague no es lo que busca Alexander Aja, eso queda en el helado de piñón con lágrimas que comí-bebí mientras maldecía a la puta de la mamá del personaje principal.

*** asteriscos.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.