Tormenta de arena. Elite Zexer. El Conde Filmstrostky.

¡Ah, qué bonita se ve una boda! ¡Qué bonita se ve su tradición! Digo que se ve bonita porque nada más se ve…. pues todos sabemos que ocurre allá en esos lares, pero de que es hermosa la tierra dorada que se levanta con el viento, lo es.

Uno puede beber un vaso de agua y que la sed continúe. Así sentí con esta hermosa historia de una madre olvidada, de una hija valorada con caprichos no tan arraigados. De un padre paciente.

Me encantó la madre enloquecida de piedad ante el amor del esposo y/o/ante su poligamia, ante su descendencia, o como también, ahogada de tradición, impone a los suyos, acepta y continua… El caso es que me quedé con ganas de más, de más historia, de más actuación, de más folclore, aunque quizá sólo sea mera gula.

Los occidentales y europeos también tenemos lugares tan cómodos, como puede ser una tormenta de arena.

Muy bonito filme para ser el primer trabajo de esta directora.

Acá, entre nos, está medio encantandora Lamis Ammar. Repito “medio”.

3/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Us. Jordan Peele. El Conde Filmstrostky.

ADVERTENCIA: Afortunadamente soy negro, lo digo para los que no lo saben, y siendo así, me permito hacer las siguientes observaciones, que en un bajo criterio serían consideradas racistas o estúpidas.

En su primer film “Get out”, Jordan Peele, como director y guionista, hacía notar la intensidad de que su género que era un especie de “suspenso para-y-o de negros” ¿Por qué para-y-o negros, Conde? Preguntarán ustedes. Y les digo, lectores, porque la trama general era sobre el temor que “también existe” de los negros hacia los blancos. Lo repito: los negros también le temen a los blancos. Osea ¿no nada más los blancos le temen a los negros? Así es, los negros también tiene miedos y, al parecer, un miedo particular hacia a los blancos y que no es para menos… Así pues, está lejana, inusual y ridícula percepción en la white-people le valió a “Get Out” el Oscar Incluyente, ese Oscar que quiere decir que no se olvida de la gente marginada, o de los hispanos, o los negros, o los inmigrantes, quien sea menos ellos, ese Oscar que da la academia en EUA para volverse casi una asociación civil, ese Oscar que no vale más que cualquier otro Oscar, porque los Óscares, queridos amigos, no vale ni el prejuicio parcial sobre el cine de mierda que hace EUA para su gente, ósea que no pierdan el tiempo valorando algo que valoró el Oscar, nunca confíen en ese premio, es más, nunca hablen de ese premio, porque, mis estimados lectores, si lo hacen parecen idiotas e ingenuos. En fin, pero que exaltado estoy hoy.

Ahora bien, aclarada esa pendejada de premio, continuemos con “Us”, y es que en esta película, Jordan Peele, ahora nos demuestra otro ángulo, otra visión que también se perdía el americano promedio y que es acerca del miedo, pero ahora del terror de un negro hacia otro negro. ¡Vaya genio! ¡A quién se le iba a ocurrir que entre negros se tienen miedo y más si se trata de ellos mismos! ¡Oh por Dios, que genialidad! Por eso el blanco americano promedio gordo y con calor, le gusta este director, estas películas y extasiado ante tanta verdad demostrada, aplaude y festeja el don de Jordan para contarles sobre los negros y sus miedos, sus temores y sus vidas sin resultar tan “racista”. ¡Bien hecho, Jordan!

Independientemente a la mercadotecnia del cine americano, tenemos que ser sinceros y lo bueno, es que aquí está el Conde para hacerlo, amigos, para decir que es una mierda de película americana. Sin embargo, funciona porque funciona, te asustas porque en verdad te asustas, aparte de que eres un miedoso y te cagas de todo, pero si, es una mierda de película.

Lo único sobresaliente es la actuación de Lupita Nyong´o.

 

1/5 Estrellas.

Pd.- En febrero de 2020 ya hablaré de su gusto cagado por los Óscares y cómo es que ignoran los grandes festivales de cine.

 

El Conde Filmstrostky.

Macbeth. Justin Kurzel. El Conde Filmstrostky

Creo que es una de las peores adaptaciones de Macbeth. Quizá por eso el ensayo desesperado de lo surrealista, lo ambiguo y la constante pretensión de querer salvar el film con un trabajo actoral de tintes comerciales, en este caso, conformado por las sabrosuras de Marion, Fassbender, y un tímido David Thewlis. Aun así, sobra todo, duerme mucho y cae en el olvido, en picada y con un sabor amargo.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Un asunto de familia. Hirokazu Koreeda. El Conde Filmstrostky.

De este director japonés siempre espero lo mejor. Me gusta ver sus películas en el verano. De preferencia cuando llueve, pues sus obras remontan al paso del tiempo. Una vez más acertó con su argumento, ese que tanto nos ha estado diciendo con cada película que saca. Quizá sea como el pintor que vuelve a pintar el mismo cuadro, pero siempre, mejor. Varía con sus otras historias, sin embargo, no deja de hacer que se me estruje el corazón y lo tenga que volver a devorar.

Pd. También amo a su habitual actor Lily Franky que me levanta una sonrisa a cada gesto que da.

 

4/5 Estrellas.

El Conde Filmstrostky.

Aquarius. Kleber Mendonça Filho. El Conde Filmstrostky.

Larga y hermosa producción de dos horas y pico. Sutilmente separada por capítulos que permiten una caminata de secuencias armoniosa. De gran sonoridad que aprueba la búsqueda del soundtracks para tenderse un día cualquiera sobre las playas. El valor y los personajes tan fuertes como verosímiles. Una película para educar y amar. Nada más que agregar que su total atención.

 

4/5 Estrellas.

El Conde Filmstrostky.

 

Hotel Chevalier. Wes Anderson. El Conde Filmstrostky.

Yo sólo vine aquí porque Wes Anderson me encanta. ¿Qué si me importa un pre a Viaje a Darjeeling? No, ni siquiera encuentro una justificación que lo valga, además aborrezco a Portman, sin embargo, el polluelo-sexy-bigotón-mirada-triste de Jason Schwartzman, me fascina. Por siempre lo amaré. Él se hubiera desnudado y no aquella.

2/5 Estrellas

 

El Conde Filmstrostky.

Lazzaro felice. Alice Rohrwacher. El Conde Filmstrostky.

Italia está aquí, como siempre, con su excelso cine. El Conde está feliz de ver películas así de hermosas. Esto es el gran cine y no hay nada más que agregar a este grandioso guion y dirección. Quizá un guiño a Nicoletta Braschi pero estaría de más. Bien hecho. Buen trabajo.

4/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky

Bone Tomahawk. S. Craig Zahler. El Conde Filmstrostky.

Western, sucio y primerizo, de trama lenta y sencilla. Aquí sobresale el trabajo actoral, nadie como Kurt Russell para estos líos, y no por nada es un ícono que vive siempre en el medio o lejano oeste.

Ahora bien quiero hablarles de un amigo, a este actor lo quiero mucho y siento que yo, el pobre y desventurado Conde Filmstrostky, acabaré con la misma cara triste que tiene Richard Jenkins. Esplendido actor y que además de humilde también desborda carisma. En fin; lo amo.

Ya lo demás son ridiculeces y por menores. Osea, caníbales del oeste, no se rían, pues ninguna época es susceptible a este tipo de singularidades.

2/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Sing Street. John Carney. El Conde Filmstrostky.

¡Qué añoro de los ochentas!

Qué viaje musical, de composición y alegría. Qué hermosa la vida cuando se escucha algo dentro de ti y afuera de ti.

Sobre todo que felicidad cuando eres un joven inglés y aun no le conoces nada malo a la vida.

Uy, y lo que le falta de actuación le sobra de ricura a Lucy Boynton, pero no importa, de eso se trata este deleite… pero venga, que tampoco se queda atrás Aidan Gilen, eh chicas, meñique meñique.

3/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrostky.

Con ánimo de amar. Wong Kar-wai. El Conde Filmstrostky.

De ausencia y de presencia se trata este maravilloso film de Wong Kar-wai, de quien está en la escena y de quien no lo está, también de lo breve de cada una y de lo que no se muestra en ella, así como lo que se dicen estos personajes o lo que se callan, también, abarcan frágiles secuencias que son cálidas, como los actores, que desean porque tiene el ánimo atascado.

Como no reconocer los estilos de otros directores, o la estética de lo latino, la música latente de lo universal que responde al llamado del amor… y la fragancia de la lluvia eterna con la que los protagonistas se empapan. Un clásico que anima, pero no a amar, sino a mirar desde lejos.

4/5 Estrellas.

 

Pd.- Perdonaran mis empalagosas palabras pero esta película tocaron mi particular corazón de Conde. Aun así, mi odio por sus pésimos gustos, queridos lectores, existe.

El Conde Filmstrostky.