La industria del estrés. Miguel González.

Ahí estoy de nuevo, como cada lunes me levanto esperando que sea una semana mejor que la pasada, veo mi reloj son 4 de la mañana, tengo que apurarme porque el transporte de personal me deja y perdería un día de salario, lo que equivale a estar muy apretado de dinero, me despido de mi esposa e hijos, salgo a la calle oscura de mi municipio y veo que el autobús ya me está esperando, entro a este y veo a mis compañeros, algunos en celular y otros dormidos,  me veo reflejado en ellos, se ve el mismo fastidio en la cara, la mayoría de los que trabajamos para la industria automotriz es por la necesidad de proveer el sustento a la familia de darles una vida mejor, sin embargo la paga no es lo suficiente, y mi vida se me va en la empresa, ya que cuando regreso a mi casa mis hijos están dormidos, sólo mi esposa me espera con la cena, tenemos una pequeña charla y a dormir de nuevo. Ya dentro del autobús elijo un lugar cerca de la ventana para ver la oscuridad y tratar de reponer horas de sueño sin éxito, cuando llego a la ciudad veo la publicidad de los candidatos a gobernador del estado, todos ellos prometen que van a traer inversión extranjera para mejorar las condiciones económicas, sin embargo, no lo veo reflejado en mis bolsillos, mis condiciones siguen siendo precarias, todos los gobernadores anteriores trajeron inversión extranjera, yo mismo trabajo en una empresa extranjera, pero ellos no se dan cuenta lo que tenemos que pasar los trabajadores por las necesidades de la vida, a ellos solo les importa la primera plana de la prensa diciendo la generación de empleos que generaron, cualquier cosa solo para decir que van avanzando, pero no, no se dan cuenta la calidad de los empleos, lo que le pasa a la gente en la planta, el empleo debe dignificar pero en mi empresa no lo siento de esa forma, la producción va a cualquier costo, incluso si los empleados tienen que ser maltratados y tengan que hacerse del baño en sus pantalones, los supervisores son los capataces de la época moderna, atrás de los esclavos en el campo de cultivo, muchos de mis compañeros han llegado a golpes porque no aguantan la presión, los más jóvenes renuncian rápido porque no tienen necesidad para alimentar a una familia, sin embargo cuando estoy en la línea y me veo en una situación donde me humillan, solo pienso en mi familia, tengo que aguantar todo esto por ellos, para mí ya no hay alternativa ¿Pero porque llegué a estar en esta situación? Mi cabeza le da muchas vueltas a eso, tuve que desertar de la preparatoria por mi familia, por necesidad requería más ingresos, entonces empezó mi vida laboral, con lo que hacía en ese momento me mantenía bien, era joven y sin responsabilidades, pero llegó el momento donde forme una familia, ahí es donde tuve que buscar un empleo que nos generara suficiente dinero para mantenernos, tuve que elegir esta empresa, traté de cambiar mi residencia a la ciudad, pero en varias zonas de la ciudad las rentas crecieron a pasos agigantados, en algún momento viví en la ciudad en 2014 y una renta tenía un costo de 2,500.00mxn, sin embargo ahora llegan a costar 6,000MXN, para lo que gano no es viable, a mis hijos los tendría que poner a trabajar para poder sostener los gastos y yo no quiero que mis hijos sufran lo que yo sufrí. Mi pensamiento vuela mientras voy en el autobús, siguen pasando candidatos a gobernador, y sigo sin entender que no vean lo mal que lo pasan los obreros en sus trabajos, el estrés y la ansiedad que generan el no tener una alternativa y estar amarrados a algo que a ellos eligieron por necesidad y no por gusto, muchos al no tener alternativa terminan en suicidio, ¿La industria será la causa de que mi estado sea el más alto en suicidios? Los candidatos a gobernador tendrían que pensar si le están trayendo bienestar y mejor calidad de vida a las personas, o sólo pesar a la población, siempre se escudan en que gracias a esta industria se genera mejor economía, pero no se dan cuenta el daño mental que les hace a las personas a largo plazo y que terminan en suicidio, tampoco nunca pensamos que estas empresas vienen por los recursos favorables en el estado, si llega a escasear el agua ¿Qué va a pasar?, los inversionistas extranjeros van a buscar otro lugar para establecer sus operaciones, y mi estado terminaría en la ruina ¿Tendrán esto en la mente los candidatos a gobernador? Lo más seguro es que no, porque lo único que hacen presumir los resultados al momento, pero son incapaces de ver a largo plazo los posibles problemas.

 A través de la ventana veo el sol salir, ya vamos llegando a la empresa, me llega la angustia y el pesar de tener que lidiar con mi supervisor otro día más, sé que, si exploto y me lío a golpes, mi familia va a tener que pagar los platos rotos, bajo del camión con el estrés y con coraje cierro el puño, sólo me llega la impotencia de no poder cambiar mi situación.

Miguel González.

*Ilustración: pirateada de por ahí.

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