A Emilio López. Jocelyn.

Dejaba a la vista humana algunos fragmentos de su cuerpo que a su vez dejaba jugar a mi mente, me alejaba de la realidad continúa haciéndome regresar a esos instantes donde ni una sola prenda acompañaba su cuerpo.

 

Jocelyn.

* Setsuko Migishi 1905 – 1999

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Como Sísifo. Pablo Jara.

Entre otras incomodidades de los mortales, está esa ceguera del alma que hace al hombre no sólo errar, sino amar sus errores. Séneca.

 

Mientras avanza la vida, vamos llevando nuestras propias cargas, algunos de bajada,  y otros, la mayoría, cómo Sísifo, purgando alguna condena, la ignorancia puede ser esa condena, ignorancia capaz de hacer  ver otra vida  con desdén, no sé por qué se nos fue negada la empatía, pero esa luz blanca con las que nos sentimos tocados y originales, es la misma que nos ciega y nos envilece, deforma nuestra visión, incluso nos hace dudar de nuestros sentidos, llevando al extremo nuestras vanidades, vemos guerras con indiferencia, otra vez el desdén, pueriles ante las injusticias. Falsas comodidades hacen que emerja de nuestro interior lo peor de nosotros, ajenos a nuestra supuesta humanidad, obcecados egoístas, sintiéndonos en el paraíso mientras fingimos no oler el azufre, aún con la creencia de nuestra superioridad intelectual, aún en la caverna.

 

Pablo Jara.

*The Battle Of The Argonne 1959. Rene Magritte.

La tristeza tiene ritmo. Víctor Ávila.

Me detengo hurgando las tristezas

bajo a tus lágrimas mientras farfullas

cierro mi boca, tú cierras los ojos.

 

Alcanzaste el pesimismo,

hablas de conveniencias,

alargo mi jadeo, el tuyo enmudece.

 

Noche trágica de apretadas penas

-hay cerezas en pleno sol de invierno-

la soledad y tú parecen ser inseparables.

 

Te haré parar, detente,

es viento la risa en el suelo

has marcado un paso diferente.

Lento, todo ritmo sale de tiempo

tiempo, tiempo, tiempo

y no te callas.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* Lucas Cranach the Elder The Fountain of Youth (1546)

Natación. Virgilio Piñera.

He aprendido a nadar en seco. Resulta más ventajoso que hacerlo en el agua. No hay el temor a hundirse pues uno ya está en el fondo, y por la misma razón se está ahogado de antemano. También se evita que tengan que pescarnos a la luz de un farol o en la claridad deslumbrante de un hermoso día. Por último, la ausencia de agua evitará que nos hinchemos.

No voy a negar que nadar en seco tiene algo de agónico. A primera vista se pensaría en los estertores de la muerte. Sin embargo, eso tiene de distinto con ella: que al par que se agoniza uno está bien vivo, bien alerta, escuchando la música que entra por la ventana y mirando el gusano que se arrastra por el suelo.

Al principio mis amigos censuraron esta decisión. Se hurtaban a mis miradas y sollozaban en los rincones. Felizmente, ya pasó la crisis. Ahora saben que me siento cómodo nadando en seco. De vez en cuando hundo mis manos en las losas de mármol y les entrego un pececillo que atrapo en las profundidades submarinas.

***

 

* Virgilio Piñera (1912-1979) Nace en Cárdenas, Cuba. Poeta, narrador y dramaturgo.

**Bestiary, England, Circa 1250.

Alpha. Albert Hughes. 2018

¡Novedad en el cine de lo simplón! Novedad para el cine donde los perros son protagonistas (cine del que me duerme y ya no me despiertan) Atentos, como perros los espectadores, atentos como lobos: todos esperando a que nos lance el palo, mientras tanto te entretiene, pero nunca lanzan nada… bueno, sólo “el ya muy bien conocido silbido” para atraer tu atención en la pantalla.

El director de “El libro de Eli”, pienso yo, era más su hermano, porque aquí el drama son las mismas croquetas baratas que te venden y te tragas.

1/5 Estrellas.

 

El Conde Filmstrosky.

El alebrije amenazado. Cecilia Ávila.

Serio y magnífico

Difuso como la pintura

De estructura imaginaria

Amorfo sin desearlo

Nadie domina al otro

Blanco como un lienzo

Disfrazado de mil colores

Mil en uno

Como la mezcla

de muchas plastilinas.

 

Cecilia Ávila Velázquez.

*Henry Moore. The artists hands. 1974