Don’t cry baby. Víctor Ávila.

Baby please don’t cry, you’re the only one, please… baby don’t cry…baby…baby don’t cry…

La voz de la negra continuaba en su suplica, mientras unos ojos se desenfocaban entre sus lágrimas y el vaho del frio vaso de whiskey que sostenía su mano.

Don’t cry, don’t cry, baby don’t cry… Y la negra dejó que el jazz sonara en el silencio de su gruesa voz.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

*Una dama elegante. David Jagger.

** Cuento publicado en el libro: Retratos en marco de piedra en el 2010.

Afonía. Víctor Ávila.

Como se está

en silencio

el tiempo

se suspende

la vista

se sorprende

y la lengua

se estremece.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

* Clamdigger, 1935. Edward Hopper.

Reconocimiento. Emilio Cabral.

Y la vida nos unió y nos separó, no fue algo pedido y ni aclamado, aunque tampoco fue sorpresivo, las peleas comenzaron a ser tontas y los silencios se hacían más incómodos, las miradas bajaban hasta el piso, desganadas y las lágrimas eran derramadas sin sentido. El amor se acabó mujer, entre los dos sólo se abrió un espacio, te digo adiós con un nudo en la garganta, con los labios secos y la mirada vacía, como si fuera parte de la vida me voy, pero sólo te diré una cosa más: sal, sal con muchos hombres y si quieres mujeres, inténtalo hacer en todas las posiciones, besa mil hombres, júntate con idiotas, misóginos, vividores, gente culta, divertida y mejores que yo, hasta el pendejo de tu vecino si quieres, ese que te miraba las caderas mientras caminas por la calle, usa un escote amplio y faldas cortas para que todo hombre se derrita con tus curvas, admiren tus senos y te traguen con la mirada. Desecha mis cartas y mis fotos, bloquéame de toda red social y esconde todo aquello que te recuerde a mí, deja tu cuarto vacío si es necesario y olvídame, méteme en un bote de basura y patéalo lejos, esto es un adiós y no un hasta luego, mátame mentalmente, asesíname con tu fuerza de mujer, sácame el corazón y tíralo lejos, que ya no sirve, cuando termines, quédate sola, toma un respiro y vuelve a amar, vuelve a ser tú, recuérdame y no cometas los mismos errores, amalo como nunca me amaste y nunca me compares, no seré mejor que él, besa su frente y dile cuanto lo amas, toma su mano más fuerte de lo que lo hacías conmigo y vive, que para eso, ya nos dijimos adiós.

 

Emilio Cabral.

* La Reconnaissance Infinie. Rene Magritte.

Lirismo y Estro. Jocelyn.

Sobre gustos no hay nada escrito. Todo ser tiene un patrón ante las preferencias por otros individuos. Este chico en verdad que su lirismo era incuestionable pues con verlo se en estro, tenía dote de la belleza ficticia, todo por fuera era maravilloso, el timbre de su voz, su sonrisa, pero Dios, era un total idiota intelectualmente, o al menos eso era lo que se decía de él.

No creo siquiera que prestase algo de atención hacia mí, pero no me importaba pues no me atraía más que de manera superficial.

Jocelyn.

*Jean Pierre Cassigneul.