Dos claveles, seis rosas blancas y ocho gerberas  

Desde allá, hasta acá.

Buenos Relatos

VÍCTOR HUGO ÁVILA VELÁZQUEZ

La niña lloraba con fuerza sobre la espalda de su padre, envuelta en una manta gris que evitaba que se cayera al piso y tener que cargarla en brazos también.

El padre desfilaba de calle en calle ofreciendo un absurdo surtido de flores: dos claveles, seis rosas blancas y ocho gerberas. La niña continuaba con su llanto. Consiguieron vender los dos claveles y una rosa blanca a una señora que miraba con sentimentalismo a la niña que no paraba de lamentarse.

Mientras el padre compraba agua y un pan, la niña cesó su llanto; miraba con ojos cristalizados el dinero que el padre le daba a un hombre y esté miraba la mucosidad arriba del labio superior de ella.

Sobre una banqueta el padre puso a la niña y a la cubeta con flores, se sentó a tomar el desayuno; partió el pan en dos, intencionalmente…

Ver la entrada original 498 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s