La sangre. Víctor Ávila.

Ya vendrá la sangre que inunda hasta el ahogo. Que oprime la cordura y pone falsos reflejos en cada uno de nuestros ojos. Hacia otros ojos, en arribo, la piel segrega el vaho que se husmea por dulce, es consejo su frugal advertencia y lo fresco que emana es la sombra de los días. En derrumbe, las palabras no brotan del habla; la lengua, en dos aguas, va saboreando el filo de su descaro, buscando el asalto y escondida, bajo un viejo y fundido farol, una alma tiembla y lidia en el silencio consigo misma, esperando no ser vista: el recuerdo o el olvido sosegarán la rabia.

Si hay coraje, con bravura se enfrentan las cosas de la sangre.

Después vendrán otros días, con exageradas virtudes, como obsequios para lo irreparable: la empatía como un miércoles, o un sábado como amparo, donde la luna es creciente y el aullido sigue atorado, en consternación, bajo el manto de la confusión.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

*John Maler Collier – “Lady Godiva” (h.1897, óleo sobre lienzo, 142 x 183 cm, Herbert Art Gallery and Museum, Coventry).

He perdido el verso. Víctor Ávila.

Pretendía poseer tus pulsos retraídos, tener una excusa para tocarte: un triste temblor que desfilara sobre ti.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* František Kupka – “La gama amarilla” (h. 1907, óleo sobre lienzo, 78 x 74 cm, Museum of Fine Arts, Houston).

 

Del viento frío. Cecilia Ávila.

Palabras del viento frío

al sol me voy buscando

e invierna en mi patio.

Pretendo generar calor,

delante de mí

las manos ardían,

y en mi enfermedad

decir lo último pretendía.

Una extraña oye de mí

“Va muriendo mi personaje”.

 

Cecilia Ávila Velázquez.

*Vincent van Gogh. Autumn Landscape with Four Trees 1885.

La gallardía. Víctor Ávila.

Tengo la gracia de una niña

que engaña con pulcras enaguas,

que sus rodillas siendo carmín

ya lucen obscuras de fango,

fingiendo limones sus pechos

vuelven sandías mis sonrisas,

como de Rufino Tamayo,

pintando semillas como ojos,

en azabache, voy fogoso.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez

* “Hombre con sandía” *Comedor de sandías. Rufino Tamayo. 1949. Óleo sobre tela.