Despedir la injuria. Víctor Ávila.

Basto filisteo

rancio oportunista

replicando sonajas

pedante a la presa,

más su yermo

es eterno,

al abandono

perpetuo,

pues su dignidad

vulgar impera,

que al pobre ser,

justifica ilustre

su quehacer.

La misma miseria deja

a su propia legado,

una aversión y hartazgo,

de saberse imbécil;

redomado a la desdicha.

 

Víctor Hugo Ávila Velázquez.

*Kiel, Cod. ms. KB 395, 17th c.

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